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Mordeduras de Perro en Nuevo México: Lo Que Dice la Ley

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En Nuevo México no hay responsabilidad estricta por mordeduras de perro: el caso se gana probando negligencia o conocimiento del dueño. Sus derechos, paso a paso.

Jul 25, 2026
Josh Wood - Personal Injury Attorney
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Empecemos por desmontar un mito: en Nuevo México no existe eso de que «la primera mordida es gratis». Es cierto que el estado no tiene una ley de responsabilidad estricta para mordeduras de perro, a diferencia de California o Arizona, pero el dueño responde de todos modos cuando sabía, o debía saber, que su animal era agresivo, y también cuando fue negligente al controlarlo. Usted puede reclamar compensación aunque ese perro jamás hubiera mordido a nadie.

¿Qué ley aplica a una mordedura de perro en Nuevo México?

A falta de un estatuto específico, estos casos se deciden con las reglas que los tribunales del estado han construido a lo largo de décadas, y esas reglas abren dos caminos. El primero es el conocimiento del dueño: si sabía o tenía razones para saber que su perro era peligroso, responde por el daño que el animal cause. A eso se le llama a veces «la regla de una mordida», y el nombre confunde, porque no hace falta una mordida previa. Los gruñidos, los intentos de ataque, las quejas de los vecinos o la costumbre de lanzarse contra la reja pueden bastar para demostrar lo que el dueño ya sabía antes del ataque.

El segundo camino es la negligencia. Un dueño que deja el portón abierto, que pasea a un perro grande sin correa donde las reglas la exigen o que lo suelta cerca de niños está fallando en su deber de cuidado, y esa falla sostiene un reclamo aunque nadie pueda probar agresividad previa. En Albuquerque, las ordenanzas municipales exigen que los perros estén con correa o debidamente contenidos, así que un animal suelto en la calle ya es, por sí solo, una pieza de evidencia valiosa.

Como en cualquier caso de lesiones en Nuevo México, aplica la culpa comparativa pura: si la aseguradora logra atribuirle a usted una parte de la responsabilidad, por ejemplo alegando que provocó al animal, la compensación se reduce en ese porcentaje, pero no desaparece por completo.

¿Cómo se reporta una mordedura en Albuquerque?

Si la herida es seria, lo primero es el 911 y la sala de emergencias; el papeleo puede esperar, la infección no. Las mordeduras de perro se infectan con facilidad, y una herida que parecía menor por la noche puede amanecer hinchada y caliente. Pasada la urgencia, reporte al animal ante el Departamento de Bienestar Animal de la ciudad (Animal Welfare Department): puede llamar al 311 o al (505) 768-2000, o llenar el formulario de reporte de perro agresivo en el sitio de la ciudad, cabq.gov. Si el ataque ocurrió en el condado de Bernalillo pero fuera de los límites de Albuquerque, el número es el (505) 468-7387.

El reporte cumple tres funciones a la vez. Genera un registro oficial del ataque, con fecha, lugar y descripción del animal. Permite a las autoridades verificar la vacuna contra la rabia y ordenar la observación del perro. Y deja constancia en un sistema donde pueden aparecer quejas anteriores contra el mismo animal, que es justamente el tipo de evidencia que demuestra lo que el dueño sabía. Mientras tanto, de su lado conviene documentar:

  • Fotografíe las heridas el mismo día y durante toda la cicatrización.
  • Anote el nombre y la dirección del dueño, y los datos de los testigos.
  • Guarde la ropa dañada sin lavarla.
  • Pida copia de su reporte y de todos los récords médicos.

¿Qué pasa cuando la víctima es un niño?

Los niños ocupan un lugar tristemente frecuente entre las víctimas de mordeduras serias, y son las más vulnerables: por su estatura, los ataques suelen alcanzar la cara, la cabeza y el cuello, con heridas que dejan cicatrices visibles y, muchas veces, un miedo a los animales que dura años. Un caso con un menor incluye daños que no aparecen en la primera factura: cirugías de revisión de cicatrices cuando el niño crezca, tratamiento psicológico, y el tiempo que un padre deja de trabajar para acompañar la recuperación.

La ley también los trata distinto. A un niño pequeño no se le exige leer las señales de un animal como lo haría un adulto, así que el argumento de la provocación pesa mucho menos cuando la víctima tiene cuatro o seis años. El reclamo lo presentan los padres en nombre del menor, y los plazos legales funcionan de otra manera cuando la víctima es menor de edad, aunque esperar nunca es buena estrategia: la evidencia y los testigos no esperan con usted.

¿Quién paga realmente la compensación?

Aquí está el dato que más reclamos legítimos frena, y el que más vale la pena entender: en la gran mayoría de los casos, el dinero no sale del bolsillo del dueño del perro, sino de su seguro de vivienda o de inquilino, que incluye cobertura de responsabilidad civil justamente para situaciones como esta. Por eso reclamar contra el vecino, el amigo o el pariente cuyo perro lo atacó no significa quitarle la casa: significa presentar un reclamo ante su aseguradora, que para eso cobra la prima cada mes.

La compensación puede cubrir la atención médica pasada y futura, las cirugías de revisión, los salarios perdidos, el dolor físico y el daño emocional. El plazo general para demandar es de tres años desde el ataque, según la ley estatal (NMSA 37-1-8), con reglas distintas y más cortas cuando el responsable es una entidad de gobierno. Y una advertencia honesta: cuando el perro es callejero y no aparece dueño, muchas veces no hay contra quién reclamar, por más grave que sea la herida. Por eso identificar al animal y a su dueño desde el primer día importa tanto como la atención médica.

Si está evaluando con quién llevar el caso, nuestra guía sobre cómo elegir abogado de lesiones personales en Albuquerque le da preguntas concretas para la primera llamada, y la lógica para valorar los daños es la misma que explicamos en cuánto vale mi caso de accidente en Nuevo México. En El Gringo Law nos gustan los perros; el problema casi nunca es el perro, sino el dueño que no lo controló, y hacia ahí apuntamos el caso.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si el perro nunca había mordido a nadie?

Puede reclamar de todos modos. La mordida previa no es un requisito: basta demostrar que el dueño conocía la agresividad del animal por gruñidos, ataques frustrados o quejas de vecinos, o que fue negligente, por ejemplo al pasearlo sin correa donde las reglas la exigen. Los dos caminos son independientes, y con probar uno solo es suficiente.

¿Puedo reclamar si el perro es de un amigo o familiar?

Sí, y es más común de lo que imagina. El reclamo se dirige en la práctica al seguro de vivienda o de inquilino del dueño, no a su bolsillo, así que la relación personal no tiene por qué romperse. Muchas familias lo resuelven precisamente así: la póliza paga el tratamiento y la amistad sobrevive al mal rato.

¿Cuánto tiempo tengo para presentar un reclamo por mordedura?

El plazo general en Nuevo México es de tres años desde la fecha del ataque, según NMSA 37-1-8. Cuando el responsable es una entidad de gobierno, el plazo baja a dos años y hay requisitos especiales de notificación. Con víctimas menores de edad los plazos funcionan distinto, pero la evidencia se pierde rápido: reporte y documente desde la primera semana.

¿Qué compensación puedo recibir por una mordedura de perro?

Depende de la evidencia de su caso: gastos médicos pasados y futuros, cirugías de revisión de cicatrices, tratamiento psicológico, salarios perdidos y el dolor y sufrimiento causados por el ataque. Nadie serio puede prometerle una cifra en la primera llamada; lo que sí se puede es calcular cada categoría con documentos y negociar sobre esa base.

Si un perro lo mordió a usted o a su hijo en Nuevo México, llámenos hoy al (505) 207-5000. La consulta es gratis y completamente en español, y no paga nada si no ganamos su caso.

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